Más allá de la impresión global de que estos premios han perdido mucho glamour y cada año están más fomes (personalmente, Jimmy Fallon me produce cero empatía), lo realmente importante está en el fondo: el formato de premiación está OBSOLETO. Así no más. Y les cuento por qué.

Vale la pena detenerse ante el análisis humano: cómo está impreso en nuestra esencia el mantener viva la esperanza aunque todo esté en contra, y cómo en los peores momentos afloran las cualidades más excepcionales. Vale para la realidad, y también para la ficción. Ya lo sabe House.


(Foto: Chilevision.cl)

Los personajes del programa de CHV y la deslenguada Snooki tienen algo en común. En serio. Voy a mezclar peras con manzanas, pero síganme el juego un rato.

Esta columna es para los que no eran lo suficientemente lindos o atléticos para ser populares, ni lo suficientemente feos, gordos o cuatro-ojos para ser nerds. Los que no tenían etiqueta, ni chicha ni limoná. Los del medio.

 

No deja de ser interesante que un producto como "Glee" sea uno de los primeros caballos de batalla de la renovación 13. En apariencia es una excelente serie que va perfectamente de la mano con la diversión sana que el canal quiere promover; sin embargo, comparada con otra de sus producciones insigne, "Los 80", "Glee" es casi revolucionaria.

Como buena comedia pura no intenta más que entretener, pero lo atractivo es la forma en que se personifica a un tipo de mujer no muy explotado en las producciones de ficción: aquella que, sin perder un ápice de feminidad, se siente más cómoda en el mundo masculino.

 

No crean que los vampiros es territorio solo de adolescentes. La nueva temporada de "True Blood" acaba de empezar y ya ha logrado seducir con poderosas razones a los tevitas adultos, algunos de ellos peleando de igual a igual con quinceañeros sobre cuáles son los vampiros de verdad.

Día a día, en la pega, en las conversaciones en vivo o en twitter, despedazamos prácticamente todos los programas criollos que transmite la televisión abierta, pero también coincidimos en una grata excepción: la alta calidad de la programación de Canal13 cable, donde destaca "Citytour" y, como no, Federico Sánchez.

Esta serie no es lo que quiso ser. Pretendían presentar una familia luchadora a pesar de los problemas, simbolizar el optimismo que debía reinar entre la sociedad norteamericana que aún se bate entre la crisis, pero termina siendo solo una sitcom más que no aporta nada a la parrilla actual.

Otro hito de la televisión ochentera llega al cine esta semana, lo que amerita un repaso melancólico y divertido a este peculiar grupo de militares que se convirtieron en los superhéroes de la época.