El gran regreso de Tom Selleck

Publicado hace 3 años por Francisca Solar

Llega a Latinoamérica con bastante atraso, quizá algunos de ustedes ya han visto un par de episodios o clips colgados en la web de CBS, pero mi moral tevita me obliga a avisarles que “Blue Bloods” ya está disponible en nuestra parrilla de cable vía canal Liv, y a contarles por qué no se la pueden perder.

Aunque “CSI” y “Law & Order” tienen hoy algo así como el monopolio en las series policiales y cualquier nuevo producto debe resistir la comparación obligada –para qué decir las nuevas series de médicos, la mayoría destruidas bajo la sombra de “ER” y “House”, por ejemplo-, y tomando en cuenta que “24” dejó muchos huérfanos y que “The Beast” pudo haber sido un producto de culto si Patrick Swayze no hubiera fallecido en el proceso, me atrevería a decir que “Blue Bloods” no es una copia o un refrito de lo que triunfó en los 90 sino una agradable brisa fresca en la oferta actual. No por nada la firma en los guiones es de los mismos creadores de “Los Soprano”. Y se nota. Harto. Detrás de esos uniformes azules, placas y pistolas al cinto, hay un drama de herencia familiar con muchas aristas que derrochan potencial.
 

El protagonista no es otro que el gran Tom Selleck, y eso ya es un bonus gigantezco para sintonizar Liv todos los lunes a las 00hrs. (¿muy tarde? Siempre salvan las repeticiones). Ícono de “Magnum” -y recurrente en “Friends” como pololo de Mónica, para los más light-, personifica a Frank Reagan, Jefe de la Policía de Nueva York, quien no sólo es la cabeza del organismo sino además de su clan familiar. Vive encima de su hijo mayor Danny para que haga su trabajo limpiamente –es un veterano de Irak-, pero es más permisivo con Jamie, el menor, que podría haber hecho una gran carrera de Abogado al salir de Harvard, pero la tradición de familia pesó más y se unió a la fuerza policial. En él está el detonador del drama que repercutirá en todo el resto y que debería darnos buenas escenas y diálogos: ese abrupto cambio de profesión parece ser perfecto, pero Jamie es tentado rápidamente a unirse a una investigación clandestina de la que puede dañar todo lo que su padre ha construido.

Ese drama central es adornado por otros dramas secundarios pero también bastante fuertes cuando se le da el contexto: hay una crítica implícita a la relación de la prensa en la impartición de justicia, a la bullada brutalidad policiaca en EEUU y a las leyes que protegen más a los delincuentes que a las víctimas, entre otros temas. Están muy bien tratados, como si la denuncia social fuese en realidad lo central en la serie. De hecho, se turna el protagonismo con los líos de la familia Reagan, desembocando en un producto complejo que, hasta ahora, no he podido dejar de ver.

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Jue, 17/02/2011 - 9:17am

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Imagen de LoboCinepata
Lun, 21/02/2011 - 9:49am

si este es el regreso de Tom Selleck (como olvidarlo con guayabera y una piña colada resolviendo crímenes en Hawaii como Magnum!!) entonces, sus apariciones en otra serie (Vegas, creo que es, junto a James Caan) eran sólo un precalentamiento?
salu2

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