“Happytown”, no tan feliz
Tenía un buen trailer. Y un argumento interesante. Para engancharte y ver el estreno de una serie nueva no necesitas mucho más (salvo que el elenco brille en estrellas, y eso es un gran aliciente. Aquí, la gran carta era Sam Neill). Canal Liv estrenó “Happytown” a comienzos de octubre –con bastante tardanza respecto a su estreno en Estados Unidos- y me acomodé con felicidad a verla, pues era otra de esas “aparentemente perfecta” serie para mí. Solo después del segundo capítulo se me ocurrió revisar la crítica especializada en el país de origen, y todo hizo sentido.
"Una de las series peor escritas de la reciente y dolorosa historia de la televisión”, escupe USA Today. “Desearías irte a vivir a un lugar sin televisores”, aportó NY Times. “Es como ir a restaurante con espectáculo y encontrar que un grupo de amateurs ha decidido homenajear a Twin Peaks en su 20 aniversario”, selló The Washington Post. Despiadados. ¿Y saben qué? Yo que en general no tengo pelos en la lengua para destrozar a las producciones que lo merecen, esta vez creo que la saña contra “Happytown” es algo exagerada. Es bien discreta, cierto, pero tampoco es lo peor que he visto en la televisión. Para eso está “Three Rivers”, “Kath & Kim” y otras desgracias.

El argumento, aunque interesante al oído, terminó siendo un montón de clichés: la joven afuerina que esconde un pasado misterioso, llega al pueblo de “Haplin”, siempre nublado y oscuro, donde todas las personas parecen perfectamente felices aunque son asolados por un enigmático asesino que nadie puede atrapar. Misterio trillado y felicidad artificial muy mal expuesta y mal actuada, donde la falsedad llega rápido al espectador y nos distanciamos de la ficción. Se pierde la empatía a los pocos minutos.
Comparto además que no logra llegar ni a los talones a la única e irrepetible “Twin Peaks”, ni en atmósfera ni en construcción de personajes ni en la mantención de un misterio atractivo. Porque sí, esa fue la comparación en la publicidad antes de su estreno… nefastas comparaciones ampliamente maldecidas y discutidas en SomosBlogs. Sin embargo, a ratos ciertos diálogos o detalles –sobre todo visuales- sí atrapan, como cada vez que Sam Neill entra en escena. En todas sus apariciones no dejé de recordar su rol como el detective de “Al borde de la locura”, una de las genialidades de John Carpenter. Aquí, no obstante, no desarrolla ni la mitad de su potencial actoral, y da pena el despilfarro de talento.
Porque esa era la idea, creo yo, de “Happytown”: un poco de Stephen King, un poco de John Carpenter, un poco de David Lynch. Pero no logra nada de ninguno. A cada minuto se nota la existencia de una materia prima interesante y perfectamente moldeable, pero que se llevó por el camino facilista de lo “ya probado” que, en lugar de atraer, exaspera. Es verdad que el “qué” no es tan importante como el “cómo” en ficción, pero en esta serie el “cómo” no muy logrado evidenció muy pronto un “qué” inescrupulosamente usado. Y la parrilla de series está muy abultada para perder minutos valiosos. Así que discúlpame Sam, pero no me gustó tu pueblo feliz.

PRIMEROOOO!!!!!!!!
y...como adelantaba, no tenía la menor idea de esta serie, ahora sí...y por lo que se ve, debo darte las gracias por advertirme antes de cometer un error...(por cierto, cuando será el día que se levante un monumento a comentaristas, críticos, bloggers, por el valiente acto de exponerse a ser masacrad@ en cumplimiento del deber de prevenir a la gente de ver ciertos esperpentos?)
...solo por preguntar, como anduvo en rating? el colmo sería que hubiera andado bien
salu2
Estos canales que traen series caceladas XD.
Hola Fran. La verdad es que al igual que tú me acomodé bien en la camita para ver la serie y no duré ni 15 minutos...No le encontré sentido, no me gustaron los actores, el ambiente me pareció tan bizarro que no tuve más remedio que cambiar el canal.
No creo estarme perdiendo nada. Así de simple.
BTW, fue muy grato verte ayer domingo en la feria del libro, muchas gracias por fiemar el libro.
Saludos =)
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