En rigor las series "derivadas" son productos que deberían sostenerse por sí solos sin la necesidad de que la serie de origen deba prestarles ropa. Tenerlo en cuenta es sano, pero la nueva NCIS se lo ha tomado muy a pecho. Quizá demasiado.

Esta serie debutante, basada en un libro del mismo nombre, dice que las mujeres no deben exhibir su inteligencia si quieren tener pareja, pues a los hombres no les gustan las féminas que piensan. Cierto o no, la dura vida de las solteras es el centro del primer dramedy de Sony hecho en Latinoamérica.

"Royal Pains" es cuento viejo para los norteamericanos, pero para nosotros recién se estrena este domingo por canal Sony. Una estrella veraniega para su cadena, sólido en sintonía, pero con pocas posibilidades de sobrevivencia a largo plazo.

La isla todavía no baja el telón y las cadenas ya se pelean su cupo en la parrilla. Quieren tomar a los fans de los náufragos y seducirlos con otra historia igual de enredada y misteriosa, justo lo que ofrece “Flash Forward”, serie que tiene en común con "Lost" mucho más que solo el horario prime.

Los gringos se toman la navidad muy en serio: no solo preparan programas completos sobre el significado de esta fecha, sino que las series preparan con anticipación episodios antológicos ambientados en la festividad, que suelen dar importantes dividendos a sus cadenas.

 

A lo largo de este año nos paseamos por todos los géneros y subgéneros televisivos de ficción, pero siento que dejamos de lado un formato que tiene audiencia transversal y siempre es bien recibido: las series de época.