Esto aparece en la revista Vive! de abril, escrito por María Olga Delpiano, y lo reproducimos aquí para que nos des tu opinión.
La llegada de Ugly Betty es un hito más importante de lo que aparenta a primera vista. La exitosa serie producida por Salma Hayek puede y debe leerse como la consagración oficial del feísmo en la televisión. Ocurrió sin que nos diéramos cuenta. Lo feo empezó a atraer audiencias, a vender. Y fue desplazando a las bellezas curvilíneas. Los feos empezaron a ganar, a ser los protagonistas del final feliz.
El caso de Matrimonio con Hijos, copiado con tanto éxito en Chile, va por un camino similar. Cada personaje es el retrato del ser fracasado en la sociedad de hoy… pero hipnotiza a las audiencias. Se podría sacar una conclusión alentadora: que se está volviendo a apreciar la belleza interna. Pero parece que el asunto no va por ahí.