
El barco se hunde y los músicos siguen tocando. La imagen le corresponde a estos espadachines del verso, que se dieron tiempo para hablar de música, Repsol y los dichos de Nicanor Parra sobre Pinochet. El barco se hunde, insisten, “y yo no me quiero salvar si mi sociedad no se salva”, dice uno mientras el otro sugiere, “yo he esperado hacer un pacto con el diablo, pero todavía no me llama”. Estamos frente a la Orquesta del Titanic, donde hay para todos los gustos, sean bienvenidos al descaro de conversar con Joaquín y Joan Manuel.