Recuerdo que en la insoportable realidad que nos pintaba George Orwell en “1984” se mencionaba una máquina diseñada para escribir canciones de éxito. Tamaño insulto a la naturaleza del arte aún no se inventa, pero en el estado actual de las cosas resulta imposible no pensar en la capacidad anticipatoria del genio británico. No sé si serán los años, ese escepticismo propio del camino hacia la vejez, pero a estas alturas soy incapaz de distinguir al último hit musical del que reinaba la semana pasada.

 

Mastico esta idea después de ver “When you're strange” en HBO, un documental sobre una época y una banda que a estas alturas parece sacada de otro planeta, cuando las verdades se vomitaban con la misma ardua intensidad que las que se enfrentaban al status quo, cuando una banda de rock podía considerarse peligrosa, subversiva, aunque no inútil, como gustarían algunos.

 

Pienso en The Doors y la evocación es inevitable, porque en la naturaleza misma de la música habita el llamado automático de la nostalgia. Corría el verano de 1990 y como adolescente hastiado de la monotonía burguesa de la que no podía escaparme porque ni siquiera era capaz de definirla, caía en mis manos un casette pirateado con lo más hipnótico de estos locos de Los Angeles. Con mis quiceañeras hormonas bien revueltas, la voz sensual y sexual de Morrison fue una revelación, lo mismo que esos rítmicos acordes que me llevaban al trance con facilidad, como si descubriera por mí mismo un ritual iniciático prohibido.

 

Después vino la película de Stone, esa pretenciosa y exuberante biopic del “rey lagarto” que no captaba para nada la esencia de Jim Morrison, pero que absorbió el mensaje, lo recicló y lo convirtió en una marca digna de las cientos de poleritas estampadas con el rostro del Morrison-Kilmer de mirada perdida que se veían por todos lados. Como muchos, odié y amé la película. Como muchos, me fue imposible quitarle la cara de Kilmer al Morrison de verdad. Un aplauso para el bueno de Val, un escupitajo en la cara para el aprovechador de Stone.

 

“When you're strange” se me convierte así en una indispensable respuesta para cerrar ese ciclo. El documental de Tom DiCillo luce una narración distante y detallada que se agradece en la medida que renuncia a cualquier interpretación explícita. Una crónica en gloria y majestad, alimentada por una recopilación de imágenes notable y reveladora. Un aplauso para ese montaje que revive el insólito descaro de una banda que más parecía una bomba sin mecha y de un frontman único, líder natural de tan poderoso mensaje (y a la vez tan confuso), que sigue trasmitiendo y atrapando seguidores cuando ya han pasado 40 años de su muerte y más de una generación ha dado con sus sueños en el traste del fracaso.

 

Morrison es el flautista de Hamelin, el chamán prohibido que forzó hasta el límite la capacidad del sistema para absorber los discursos sediciosos. Rock & roll en gloria y majestad, poesía descarada y maldita, vísceras colgantes y heridas infectas que cantan a la fuerza vital que nos impulsa. Un no iniciado encontrará acá un canto de sirena poderoso. Como el de ese ángel llamado Satanás (si señor Satanás antes de su caída era un músico), que dirigió los coros celestiales antes de mandarlo todo al carajo.

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Justin dijo:
Mar, 08/11/2011 - 11:13am

este grupo siemprele a gustado a mi viego y a mi tb. elmorrison murio de drogo preo no cantaba mal y la musica era bienb buena

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Justin dijo:
Mar, 08/11/2011 - 11:13am

este grupo siemprele a gustado a mi viego y a mi tb. elmorrison murio de drogo preo no cantaba mal y la musica era bienb buena

Imagen de LoboCinepata
Mar, 08/11/2011 - 11:21am

-ortografía lamentable
-redacción ídem (hay puntos y comas, a la hora que uno lee tu texto en voz alta se ahoga).
y tienes cara de reclamar de que el otro fuera drogo??
menos mal que esta vez no dijiste nada de tu Justin ¬¬
....
al punto, sabía que no era el único que tenía sus dudas con la película de O. Stone, director que siempre he encontrado tremendamente sobrevalorado, aunque sirvió para que las nuevas generaciones de su tiempo (la mía, la nuestra si se quiere) conociera a Morrison & Co. Claro, los poseros de siempre lueguito cambiaron la chaqueta, pero los que seguimos con las puertas de la percepción hasta ahora fuimos más. Le echaremos un vistazito a este trabajo entonces

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Justin dijo:
Jue, 10/11/2011 - 4:55pm

que gallo mas pesao

Imagen de LoboCinepata
Vie, 11/11/2011 - 8:34am

pero al menos sé escribir ¬¬

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