
Después del beso de año nuevo han seguido muchos besos más. No hemos querido ponerle nombre, porque hay muchas historias entremedio, pero la cosa es simple, con Vicky estamos viendo que pasa. Relajados, sin apurarse, sin cometer tonteras y sin compromiso serio, supongo que ambos no queremos enredarnos ni sufrir. Estamos juntos, hay fidelidad, pero no un compromiso mayor al de una amistad cercana, “o un pololeo post 40”, como dice Natalia la hija de mi ¿amigovia? ¿Existirá ese término? Pero la pasamos bien y lo mejor, me siento relajado, tranquilo, sin necesidad de ser alguien que no soy, supongo que abierto a que pase lo que tenga que pasar, antes que nada somos amigos, tenemos un pasado juntos, daño no nos vamos a hacer, de eso estoy seguro.